Ponme otra copa
Nunca quiso vasos vacíos por eso de no perder el
placer de cada sorbo.
Se proclamó adicta de los pequeños tragos de la
vida, hasta de esos que arden en la garganta. Quiso escupir muchas veces, pero
es valiente:
ponme otra copa
Cargada, bien cargada. La quiero de esas que
suben y que saben. Fuerte en cada sorbo. De esas que siguen ahí a la mañana
siguiente, que revuelven por dentro y descolocan. Pero que no me consuma
demasiado.
Quiero que sea la copa que bebí ayer, como
un reflejo de una noche intensa que esconde muchos detalles, muchas hazañas que
creías incapaz de realizar. Y lo hiciste. Noche emborronada, confusa y dueña de
mil dudas. A base de tragos, pedacito de vida vivida.
Voy poniendo la música y abriendo la
botella.
Y me pones otra copa. Y si quieres sírvete
conmigo.
Ponme otra copa, que quiero beber
más, que quiero vivir más.

