A mi yo de ayer
Me pregunto si me oyes. No me conoces pero yo a ti sí, como la palma de mi mano y se que tendrás muchas preguntas y yo pocas certezas. Pero bueno, que hoy se me ha antojado volver a saber de ti, buscarte; porque te estoy pensando. Me estoy acordando de los momentos que viví; yo contigo y tú sin mí. ¿Qué raro, eh? Me gustaría verte la cara ahora mismo para ver como te estás quedando al saber que yo existo. Tan así. Tan de esta forma. Tan fruto de ti. Mira lo que has construido, cabrona. Cuantas veces te frené sin tú saberlo; y cuantas te empujé a echarle huevos al asunto que fuera. Repercutí en ti inconscientemente. Todo para hacerme a mí. Tan desastre. Tan tan. Siento no ser quien querías que fuera. Sobrevivir aquí y ahora no es tan sencillo como parecía. Que sí, que se que me estás escuchando. No te acojones al saber de mí. Ya se que se me ha ocurrido que mantengamos una conversación en un momento un poco turbio. Pero tengo que decirte algo: necesito que me ayudes. Coge to...